
El objetivo tanto de la Asociación Gallega de la Empresa Familiar, como del Instituto de la Empresa Familiar, es contribuir al fortalecimiento y continuidad de las empresas familiares, a la mejora de su entorno legal y fiscal, ser su vehículo de expresión ante la opinión pública y fomentar el espíritu empresarial:
Las empresas familiares constituyen la mayoría numérica del tejido productivo de cualquier economía avanzada. Pero su importancia no se limita al ámbito de las pequeñas y medianas empresas, en España el 17% de las mil mayores empresas son de carácter familiar, en Galicia este porcentaje es sensiblemente superior.
La sociedad, en el futuro, deberá contar aún más que hoy con la aportación de la empresa familiar al desarrollo económico y social:
El empresario familiar desea transmitir su empresa a la generación siguiente y, sin embargo, sólo una pequeña parte de las empresas familiares consigue mantener el carácter familiar por más de una generación. De cada cien empresas familiares, sólo treinta y cuatro consiguen superar el primer cambio generacional, y de estas treinta y cuatro sólo nueve llegan a la tercera generación.
Esta ruptura en la continuidad es debida a que el empresario familiar no siempre consigue superar con éxito los siguientes desafíos: